Ni siquiera yo sé por qué no jugué
Daniel Blumrosen Juárez
El Universal
Martes 03 de agosto de 2010
Ochoa dijo que no alinear en el mundial le pudo haber costado irse a un club de Europa
daniel.blumrosen@eluniversal.com.mx
No jugar en la Copa del Mundo que parecía ser la suya es una amarga experiencia que Guillermo Ochoa intenta superar cada día… Aunque algunas secuelas son inevitables.
El portero del América viajó a Sudáfrica con la esperanza de ser titular con la Selección Mexicana y catapultarse al futbol europeo. Ninguna se cumplió.
En su diagnóstico, no recibir minutos le privó de dar el salto al viejo continente.
“El Mundial es un escaparate. Se había platicado con algunos equipos y estaban a la espera”, revela el ídolo azulcrema. “Por supuesto que afecta, pero no se quita el dedo del renglón”.
“Mis ilusiones, deseos, siguen intactos, y ahora estoy de lleno con América. Mi cabeza está en la institución, y a pensar en el campeonato…”.
—¿Era cierto el interés del Milán?
—No te puedo hablar de esas cosas, porque no hubo algo en concreto.
Las razones por las que Javier Aguirre prefirió a Óscar Pérez sobre el meta de las Águilas son desconocidas por el tapatío, quien revela que jamás sostuvo una conversación con El Vasco en la que se le explicara por qué era suplente, pese a formar parte de la alineación en varios de los cotejos del proceso.
“Si me preguntas por qué fue, no tendría una respuesta, ni sería el indicado para decirlo, porque ni yo lo sé, pero no quiero saberlo. No me tocó y ni hablar”, sentencia el carismático futbolista. “A verle siempre el lado positivo. Me gusta ver hacia adelante y, desde que terminó el Mundial, mi mente está en Brasil”.
“Hay que seguir trabajando en la forma que lo he venido haciendo durante todo el tiempo que me ha tocado jugar, lo cual me ha llevado a la Selección”.
Ochoa no considera que los errores cometidos ante la selección de Corea del Norte y el Puebla, dentro de la Liga, hayan sido clave para observar el Mundial desde la banca, al recordar que “todos los porteros los tienen [esos errores]. Al final, el director técnico de la Selección fue el que decidió y él tiene la respuesta”.
“Siempre estuve apoyando a mis compañeros, haciendo grupo, entrenando por si se requería de mí, pero no fue así y ni hablar, a darle vuelta a la página y ver hacia el futuro, el cual va a ser mejor”.
Desea lo mismo para el Tricolor, pero afirma que se necesitan realizar algunos ajustes en la logística del equipo nacional, sobre todo, el tiempo que algunos futbolistas deben dedicarle a los compromisos comerciales con los patrocinadores de la Federación Mexicana de Futbol, situación que el propio Aguirre expuso el día que dejó el banquillo.
“Hay muchas cosas que uno como integrante de la Selección, no puede controlar, están fuera de las manos de los jugadores. Los encargados las ven con anterioridad y tienen compromisos”, lamenta Guillermo. “Uno, como jugador, muchas veces tiene que acatarlo”.
“Es difícil, porque te quita tiempo de descanso, de concentración, y todo sirve para algo, para mejorar. También, creo que los periodos largos de concentración no fueron tan productivos para el jugador. En lo personal, de repente es tedioso, cansado, y el futbolista llega algo fatigado a la competencia”.
Algo que no desea volver a sentir en el próximo Mundial, certamen en el que anhela jugar bajo las órdenes de un entrenador “mexicano o extranjero, pero que conozca de lleno lo que es nuestro futbol”.
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